Irene Cimino Nutricion Ayurveda Consulta Ayurveda

La vida es el camino...

Nacida en Barcelona, el destino y mi inquietud me llevaron hasta New York para emprender allí, hace ya muchos años, un proceso de aprendizaje, búsqueda y transformaciones que me han convertido en la mujer-yogini y completamente enamorada del Ayurveda que estás leyendo hoy.
Aunque siempre he tenido una determinación y energía mental fuertes, mi sistema inmunológico era más bien lo contrario, lo cual me condicionaba en mi día a día y en mis relaciones personales. Por ese entonces, en el New York de los 90´ florecían las terapias de sanación, medicinas holísticas y alternativas, técnicas energéticas… ¡Creo que las probé todas! y fue una época fantástica de experimentación y apertura de conciencia.

Con algunas disciplinas sentí más afinidad que con otras, pero no fue hasta que conocí el Ayurveda que sentí haber conectado con una filosofía de vida que tenía respuesta para todas mis dudas, inquietudes y necesidades, en el plano físico, con la dieta y la fitología, y también en el plano emocional y espiritual, ya que el Ayurveda integra la meditación y el yoga en la rutina diaria.
A medida que fui incorporando la dieta y los cuidados Ayurveda a mi rutina, mi cuerpo, mi mente y mi espíritu se fortalecieron, y logré transcender patrones familiares, creencias que sonaban más bien a sentencias y pesados lastres genéticos como “tener colesterol, presión alta y diabetes están en la familia, etc…”
El impacto de esta filosofía de vida fue tan profundo que decidí dejar atrás el confort de la ciudad y de mi trabajo en las Naciones Unidas para conocer y experimentar el Ayurveda en India, en donde se originó hace más de 5.000 años.


Imposible poner en palabras todas las experiencias, lecciones, encuentros, sincronicidades… vividas en India.
Sólo te diré que quince años más tarde aún sigo pasando parte del año en esta tierra de conexiones y posibilidades infinitas. Aprendiendo, conectado, evolucionando… y que el vivir de forma respetuosa con los ritmos y necesidades de mi cuerpo, con mi entorno, con las demás personas, las plantas, los animales, las estaciones… me ha aportado, más allá de la salud física, un estado de conexión con todo lo que existe y con la fuente de Amor Infinito que me ha creado, y un gran empoderamiento al no sentirme sujeta a las limitaciones de mi cuerpo ni de mi mente.
Y continúo expandiéndome…

Agradezco a la ciudad de New York todas sus lecciones, a menudo duras, a veces tiernas, siempre profundas.
Le gradezco a India, mi madre espiritual, su llamado, la oportunidad de sanar y renacer en su regazo, entre sus gentes, sus colores, sabores y sonidos, donde vive toda la Luz y toda la Oscuridad del Universo, donde realmente me siento en casa.
Gratitud infinita a mis maestros, que han aparecido en todas las formas y figuras, y a mi amada Guru, por su amor, su guía y su protección incondicionales.

Lokah Samastah Sukhino Bhavantu (Que todos los Seres sean felices y tengan paz)